Inicio Iglesia de Santiago Iglesia de San Miguel Reloj Puente románico
Inicio Acceso usuarios

Luna a lo largo de la historia

La propiedad de la tierra y bienes de Luna

Luna fue villa de realengo hasta el año 1343 que fue vendida a don Lope de Luna, pasando a manos señoriales hasta que en el siglo XIX se abolieron los señoríos; hasta el final el conde controló las tierras por arrendamiento y conservó bastantes derechos señoriales.

Los derechos sobre las iglesias de Luna fueron en principio del obispado de Pamplona y posteriormente pasaron al monasterio de San Juan de la Peña.

La villa de Luna estuvo estrechamente ligada a la realeza aragonesa y estuvo en varias ocasiones bajo el mando directo de los infantes aragoneses, precisamente su primer tenente conocido, desde 1097 hasta 1104, fue el propio infante real y futuro rey Alfonso I el Batallador. Los siguientes fueron Lope Garcés Peregrino y Beltrán de Larbasa.

En 1136 se hace cargo de la villa Lope Iñiguez dando origen al apellido de la familia Luna, uno de los linajes más importantes de Aragón. Este mismo año obtuvo el señorío Lope Ennecones quien lo transmitió a sus hijos Pedro López de Luna y Lope Ferrench, del que pasó a su descendiente del mismo nombre en 1177.

El príncipe de Aragón Ramón Berenguer IV confió la plaza militar a su colaborador Alamán de Luna, que tomó el nombre de esta villa y que posteriormente se convertiría en el nombre de una importante familia y uno de los pocos condados que existieron en Aragón.

En el año 1155 el pontificiado del obispo de Zaragoza, Pedro Torroja, pactó con San Juan de la Peña el reconocimiento de la propiedad de este monasterio en la iglesia de Luna y en 1158 Adriano I declaraba a Luna iglesia perteneciente al obispado de Zaragoza.

Parece ser que fue Pedro Torroja quien por el año 1170 consagró la fábrica de las iglesias románicas de la villa de Luna. El señor de la tenencia era Pedro López de Luna que posteriormente al enviudar ingresó en la Orden Milirtar de San Juan de Jerusalén.

Moneda del reinado de Sancho Ramírez

Moneda del reinado de Sancho Ramírez

Luna fue centro de una encomienda templaria que acumuló grandes posesiones. Según documentos de adquisición de bienes, la Orden del Temple se establece en la villa de Luna en el año 1153. La importancia del lugar queda patente con la creación en 1167 de una encomienda independiente que sería absorbida en 1174 por la de Huesca. En el año 1194 los templarios todavía mantienen posesiones en la villa de Luna.

Jaime I lo vendió a Artal de Luna en 1265 por 20.000 morabetinos, junto a los castillos de Sora y El Castellar. Sus sucesores fueron Ruy Ximénez de Luna y su viuda Teresa Sánchez de Orta.

En 1320 Jaime II donó a su hijo Alfonso la villa y el castillo.

En 1343 la villa de Luna y sus poblaciones pasaron de realengo a señorío al ser vendida por Pedro IV el Ceremonioso a Lope Fernández de Luna, suegro del rey Martín I de Aragón. Don Lope recibió el título de Conde de Luna en 1348 por haber capitaneado las tropas reales y vencer a la Unión en la batalla de Epila, siendo el primero en conseguir este noble título sin pertenecer a la realeza.

Escudo familia luna

Escudo familia luna

Pasó a su hija María de Luna en 1360 que subió al trono al casarse con el infante Martín, futuro rey Martín I el Humano, quedando registrado en el Archivo del Real Patrimonio los lugares que la reina tenía en su condado, entre ellos Luna, Hispaniés, Obano, etc. permaneciendo en la familia de los Lope Ferrench de Luna hasta que en 1430 todo el patrimonio fue confiscado por Alfonso V a don Fadrique de Aragón, cuarto y último conde de esta rama de la familia Luna, por haberse aliado con el rey de Castilla.

En 1431 era comprado a la Corona por Pedro López de Gurrea, quien vinculó estas posesiones a su familia hasta que más tarde pasaron a la familia Villahermosa.

En 1495 Fernando II de Aragón, Fernando el Católico, nombra duque de Luna a don Juan de Aragón, de la casa de Villahermosa, conde de Ribagorza, virrey de Nápoles y de Cataluña. Este título recaería finalmente en el ducado de Villahermosa.

Francisco de Aragón y Gurrea obtiene de Felipe II el título condal sobre la villa en 1589, recuperando la jurisdicción del condado sobre Pedrola, Erla, Torrellas, Los Fayos, Santa Cruz, Cuarte, Monflorite, Alcalá de Ebro, Grañén, Tramaced y Sora. Heredó el condado de Luna su hijo Martín que murió de corta edad y pasó a manos de su hermana Juana Luisa de Aragón y Alagón, casada en 1623 con su sobrino Fernando de Aragón y Gurrea, octavo duque de Villahermosa, quedando el condado de Luna en la descendencia de la casa Villahermosa.

En un principio la repoblación de la zona fue difícil por la fundación de núcleos en la misma reconquista, bien en sitios de difícil habitabilidad por la cercanía de los moros (como puede ser un ejemplo la misma villa de Luna), bien en zonas desérticas cercanas al río Arba de Biel.

Superado el primer período repoblador, es en la denominada baja edad media cuando Luna tuvo un período floreciente de población durante el siglo XIII y principios del XIV, pero posteriormente una serie de calamidades (guerras, epidemias y sequías) originaron el descenso de población quedando muchos lugares deshabitados. En los censos de 1495 y 1650 se cita a Luna con una población de 177 y 202 vecinos respectivamente ( cada vecino expresa una unidad media de aproximadamente 5 habitantes).

Teléfonos El tiempo Suscribirse Sugerencias Contactar Cómo llegar
Web design